El síndrome del estrés post-vacacional

...cuando llegaba el final de agosto, en todos los informativos se cebaban avisando del terrorífico síndrome post-vacacional, que es como una especie de cuadro agudo de sensaciones negativas, físicas y mentales...
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El síndrome del estrés post-vacacional



No sé si es porque la llamada crisis arrecia, porque el paro está a la orden del día o porque ya casi no veo la tele, que me parece que este año en los informativos de televisión y en otros medios, están siendo más laxos con el tema del título de este post.

Lo cierto es que en los años anteriores, cuando llegaba el final de agosto, en todos los informativos se cebaban avisando del terrorífico síndrome post-vacacional, que es como una especie de cuadro agudo de sensaciones negativas, físicas y mentales que una persona experimente en los momentos de abandonar su tiempo de descanso para volver a la rutina laboral.

Sin haberme documentado lo más mínimo en el tema ni mirar tan solo los estudios que al respecto se han realizado quiero sacar a relucir este tema precisamente por lo que representa en si a nivel de lo humano, de lo social y de lo personal.

Es muy probable que efectivamente muchas personas vivan la vuelta al trabajo como un suplicio insufrible, un proceso de volver al matadero con las consiguientes emociones y estados de ánimo que comporta ese volver al matadero, un lugar en el que el trabajador pasa las más importantes horas del día, de todos los días laborables de su carrera profesional.

Ahora mismo son muchas las personas que no tienen trabajo y piensan: “¡Qué afortunados aquellos que tienen un trabajo para ganarse la vida”…”¡Qué suerte tienen!”, “…y yo aquí desesperado sin saber qué hacer…” y cosas similares.

Mientras los que están trabajando piensan: “¡Por dios, todavía son las 12, aún me quedan 2 horas para irme, 1 hora para comer rápido y luego de nuevo aquí, en este puto cuchitril de mierda para que ese hijo de p… me toque las p… de nuevo!...¡Vaya mierda de vida por cuatro duros que se los podrían meter por…” y otras lindeces por el estilo.

 

Pero ¿Cuál de las dos posturas tiene más razón? ¿Qué es mejor, trabajar en cualquier sitio por un salario miserable en unas condiciones que no soportamos o no tener siquiera la opción de trabajar? Obviamente ninguna de las dos.


Desde muy pequeños hemos sido educados para no tener más opción que la de ser un trabajador toda la vida, un pobre paria que mendiga un trabajo o que bien preparado puede conseguir un empleo muy bien remunerado, pero obedeciendo siempre a otro que le da la oportunidad. Hemos sido educados para ser directamente “pobres necesitados”.

Aún en los momentos de vacas gordas, en los que la economía iba bien, en los que todo parecía ir boyante, los trabajadores, con todos sus derechos intactos, conseguidos después de muchos años de lucha de las clases trabajadoras guiadas por los sindicatos, la gran mayoría de los empleados no soportaban su trabajo, no soportaban su empresa, no soportaban a su jefe, no ganaban lo suficiente, no llevaban el tipo de vida que querían llevar.

Es muy habitual que una persona que ama hacer una cosa, que disfruta con una cierta actividad, tenga que estudia una carrera o estudios medios profesionales, completamente diferentes a los que le gusta, para después desarrollar un empleo en el que la actividad es también diferente a las dos anteriores. ¿Qué felicidad puede tener esa persona en su vida? ¿Cómo se va a sentir realizado? ¿De donde obtiene la satisfacción personal?

El médico Indio, afincado en USA, escritor prolífico de libros de autoayuda, Deepak Chopra, afirma que “La insatisfacción laboral es una de las principales causas de muerte en el mundo” y ello debido a los problemas de estrés y salud que provoca en las personas realizar todos los días  y a todas horas algo que no les gusta y no les gratifica, en un ambiente de injusticia y desigualdad. 

En estas condiciones es perfectamente normal que una persona no quiera volver al trabajo. ¿Quién, en su sano juicio, va a querer volver a un lugar en el que se siente a disgusto, a donde va por la fuerza y donde probablemente se siente humillado, discriminado y desaprovechado?

Por eso es natural que cuando se acaba el periodo vacacional la gente se sienta tan depresiva y con un ánimo tan bajo, con tanto estrés y tanta desesperación. Hacer por obligación lo que no nos gusta es una forma más de quemar la salud, de llevar una vida desdichada y de sufrir injusta e innecesariamente.

 

¿Hay otra opción? ¿Qué otra cosa puede hacer un hijo de trabajadores, que no tiene recursos casi ni para estudiar?



Tal vez no soy yo la persona adecuada para contestar a esa pregunta porque a día de hoy solo soy un profesional liberal que lucha por una independencia económica en un mercado cambiante altamente competitivo a la sombre de un mercado mucho más grande que solo nos deja las migajas.

Tal vez es una buena opción acudir a un coach para orientarse o a un psicólogo o psicoterapeuta para tratar temas patológicos o cualquier problema que nos impida realizar una vida feliz, llena de plenitud, gozo y bienestar. Hay muchos profesionales que le van a poder ayudar a cambiar las cosas.

Pero hay algo que tiene que tener muy claro, y es que solo usted va a poder salir del pozo. Solo usted va a poder ser el artífice del cambio de su vida. Nadie lo hará por usted, nadie le sacará del bache o del pozo, nadie va a impedir que usted se siga sintiéndose mal por retomar su trabajo.

Existen libros que le pueden ayudar a tomar una nueva perspectiva en cuanto a lo profesional y al dinero. Algunos de ellos pueden ser los siguientes:
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Piense y hágase rico: Napoleon Hill
Los secretos de la mente millonaria: T. Harv Eker
Padre rico, padre pobre: Robert T. Kiyosaki
La brújula interior: Alex Rovira


Y muchos más. A través de la lectura se pueden conseguir inspiraciones, ideas, métodos, estrategias para cambiar todo aquello que no nos gusta. A través de la lectura podemos cambiar nuestra vida.

Antes de llorar porque tiene que volver al trabajo después de sus vacaciones pregúntese lo siguiente: ¿Quién es el que tomó la decisión de aceptar ese trabajo y quién es el que cada día toma la decisión de ir de nuevo con desgana hasta que le despidan o hasta que le salga algo mejor?

Disfruta de la vida,

Miguel Alarcón
Hipnoterapeuta y Coach

Especialista en ayudarte a salir de las adicciones con hipnosis
Especialista en ayudarte a mejorar tu salud de foma natural.

Centro Magna
Tél.619 788 150
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